martes, 8 de abril de 2008

2.

Estaba entretenido, lo que ya era bastante por entonces. Quería hacer durar un poco más ese rato sólo mío de compartir sin riesgo las cosas que me gustan y no tenía nada (absolutamente nada) que perder. No había en el asunto, mayor expectativa que en cualquier otro encuentro despojado, digamos por ejemplo, la charla breve y cortés que pudiera mantenerse con un desconocido durante el viaje en ascensor. Sólo que esta era ... bueno ... muy interesante. Fui por más.

From: Pablo Manzano
To: Bacigalupo
Sent: Sunday, September 09, 2001 2:07 PM
Subject: Gracias

Estimada Mónica:

Antes que nada quisiera agradecerle (con convicción sincera) que compartiera conmigo mundos interiores (y anteriores) tan atesorados.
Lo segundo en orden de importancia es desearle de corazón que supere pronto aquello que la deprime, cualquiera sea su causa. En los tiempos que corren la alegría es un bien que amerita la más encendida defensa contra los ataques de la realidad.
Por lo demás le confieso, sentí alguna perturbación por el descubrimiento. Desde ya ignoraba su pasado monástico, pero eso no me afectó en absoluto. La pequeña conmoción viene del diálogo con alguien cuya espiritualidad es eje central de su vida (o al menos lo ha sido). Será quizá porque la formación racionalista y clásica tiende a quitar protagonismo al espíritu, que algunas de sus reflexiones representan para mí una habilidad imposible de adquirir. Mi perturbación, le decía, vino de esta certidumbre.
No creo tener nada escrito de Felisberto Hernández, pero su estado anímico me hace dudar respecto a la pericia del autor.
La saluda con afecto,

(Novarum)



Y ella me perdió el respeto, a tan poco tiempo vista.


From: Bacigalupo
To: Pablo Manzano
Sent: Sunday, September 09, 2001 6:33 PM
Subject: RE: Gracias

Vos escribís eligiendo cada palabra con la meticulosidad y precisión con la que se elige y retira un palito chino de esa montaña informe que amenaza a cada instante con desbarrancarse. Yo, con el mismo gesto atropellado de los niños que, en carnaval, hacen estallar bombitas de colores.

Si lees la palabra deprimida, te autorizo a que desdramatices el concepto y busques su razón de estar allí en función del conjunto. Como una pincelada. (Fe de erratas. Donde dice deprimida debe decir algo así: ' Es tanto lo que me conmueve cuando doy con alguien que sabe enredar palabras con magia y tanto mi deseo y tanta la distancia y ...' )

Felisberto Hernández recurre casi siempre a la memoria. Pero no evoca simplemente los sucesos del pasado sino que al apropiarse de la realidad, mediante el proceso de percepción, la transforma insuflando en los objetos y personas una vida extraña. Es literatura fantástica, pero no estrambótica. Una prosa sencilla y con gracia.

Espero que puedas leer alguno de sus cuentos y te guste. (El balcón
y Mi primer concierto me parecen encantadores) Por mi parte, me espera una tarde de sobrinos, cine y pochoclos pegoteados en la manga de mi saco.



(Disculpame Muñeca pero yo uso profesionalmente las palabras y te voy a enseñar tres o cuatro cositas para que te queden bien claras)


From: Pablo Manzano
To: Bacigalupo
Sent: Sunday, September 09, 2001 9:33 PM
Subject: Re: Gracias de nuevo

Estimada Mónica:

Poca diferencia hace la meticulosidad o el atropello en la selección de una palabra entre muchas. Cierto es que las palabras no establecen la cosa que designan, pero resultan convenciones generalmente aceptadas que permiten el lenguaje articulado (aún para Felisberto Hernández un piano es un instrumento musical y un acomodador es alguien que nos guía en el cine cuando se apaga la luz). Cuando se habla de depresión, difícilmente haya posiciones encontradas respecto a su significado; veamos:
1) Si digo que hay una depresión en el camino (aún si lo digo poéticamente) dudo que mi interlocutor mire hacia arriba. Eso significa que de modo tácito acordamos por lo menos que lo deprimido tiende hacia abajo.
2) Si Ud dice estar deprimida no veo cómo cuadre imaginar que quedó simplemente conmovida por una lectura, antes bien evocará tristeza en términos coloquiales o patología en lenguaje clínico.
No dejo de admitir la particular importancia que tienen para mí las palabras y la necesidad exhaustiva de precisar sus alcances (es una deformación profesional), pero eso no me impide interpretarlas en sentido diverso cuando hay acuerdo previo sobre el contexto en el que serán dichas. Las palabras son rótulos que les ponemos a las cosas, pegar una etiqueta de cavernet en una botella de borgoña en nada altera la sustancia de su contenido, pero siendo vinos tan distintos necesitamos dos palabras (en cada idioma) para señalarlos.
Hechas estas salvedades, te agradezco nuevamente las lecturas enviadas, las cuales disfruté mucho, y aprovecho para decirte que conserva plena vigencia la pregunta de rigor: ¿que más tienes?.
Cordialmente,

Pablo (a estas alturas ya no importa)



Y ella muy suelta,

From: Bacigalupo
To: Pablo Manzano
Sent: Tuesday, September 11, 2001 12:18 AM
Subject: RE: Gracias de nuevo

"explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome"

Te transcribo este pequeño poema de Alejandra Pizarnik. No hay dudas del significado de la palabra partir. Podríamos cambiarla por levar anclas, zarpar, sin alterar la imagen que en referencia a barco traza en estos versos. Sin embargo, porque la palabra está formando un todo poético, es posible hacer entrar en juego otros sentidos que están fluctuando en el texto. Me parece que el sentido general del poema me autoriza a leer partir con su acepción de dividir, de fracturar. Esto sería imposible en un artículo periodístico, por ejemplo.
La voz que enuncia está partida, es la que se va ( llevándome) y la que se queda (partió de mí) Esta doble marca pronominal da indicios de un sujeto desdoblado. También la lengua está quebrada, si no encuentra palabras de este mundo es porque las habrá de otro. Entonces, también, dos mundos.
Frente a una palabra hay un margen para que tome decisiones. Hay ciertas coordenadas que son las convenciones de las que hablás y cierta historia que toda palabra trae, diversa en cada cultura. El lugar en el que gesto mi decisión por un sentido entre varios posibles es el de mi interioridad: las experiencias vividas, un capital intelectual, deseos, miedos, etc.
De todas las palabras, la poética es la que me parece más sublime. La que al oscurecerse echa luz sobre nuestro mundo interno. Al velar su sentido, nos revela.
Cuánto disfruto conversando de este tema. Pero es tarde. Mañana, temprano, hay que salir a trabajar. Y si a mis párrafos nunca les pongo encabezamiento, ni firma, es porque los e-mail me parecen un modo peculiar de conversar. Otro arte sublime en extinción. ¿No te parece?



(Ah claro, tira la piedra y se va. Gané por abandono, o cuando mucho empatamos).

8 comentarios:

Luisa dijo...

qué tiernos...pero qué picado eres Pablo...¿por qué ustedes no pueden dejar el espíritu de competencia y quedarse tranquilitos?.
Y haber, aclárame una cosa, ¿era religiosa?. No sé, antes, en la primera entrega haces mención al hecho, pero yo pensaba que era del texto que habían utilizado, ahora no estoy segura.
abrazo

Pablo dijo...

Lo había sido por diecisiete años pero ya tenía dispensa otorgada cuando nos escribimos por primera vez. De no haber sido así hubiera abandonado inmediatamente la partida porque si una cosa no le falta a mi vida es ser blanco de alguna manifestación de ira divina.

Luisa dijo...

tonto, me has hecho reir con eso de la ira divina...Me traes super intrigada,hace un momento estaba recogiendo algunas cosas para hacer tiempo para que juan vuelva del gimnasio e irnos pitando al supermercado, esto se suponía que ya no lo abro hasta mañana (la pc) y me vine acá corriendo a ver qué me habias contestado...y sí...
oye, otra cosa,¿cuándo te diste cuenta de las coincidencias?, fue antes o después de que viniera a visitarte a tu casa? (porque que quede constancia licenciado, YO A USTED LO VI PRIMERO).
Y Ashi...¿dónde andará?, tanto preguntar por la versión y no se ha asomado...
Le dejo un beso para cuando venga.
Otro para ti.
Buen miércoles. Acá llueve a cántaros,me encanta la lluvia.

Diecisiete años, muchos.

Luisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luisa dijo...

Wow...Acabo de dar con Novarum...busqué (desde el otro día que leí el primer capítulo,luego se me olvidó)Es la primera encíclica social de la Iglesia (Rerum novarum).Lo de la Condesa Bathory, el nick que escogió Monica,es pa analizar un buen rato,conocía un poco la historia,pero ya leí una biografía bastante interesante...No cabe duda,Dios los cría y ellos se juntan :oP
Un abrazo para ambos.
ahora sí,hasta mañana,pablito.
beso

Pablo dijo...

Fué después de leer tu versión, Luisa, que me dí cuenta de las notas en común. Ambos salimos a un mar turbulento navegando en una cáscara de nuez (vos más valientemente, según verás).

Pablo dijo...

Una aclaración: juro por mi honor que yo no suprimí ningún comentario, diga lo que diga esta máquina de mierda.

Luisa dijo...

Te creo,tunante, fui yo, ve tú a saber porqué pude realizar ésa opción, supongo que como el comentario era mío,pude borrarlo, es que salió dos veces el mismo comentario,perdón por el atrevimiento. Prometo que si la próxima vez sale el comentario más de una vez, así lo dejo ¿vale?
beso